Que ciego es el sol que no me ilumina
y cree en el castigo divino del abandono
por ser tanta estrella se olvida de mi sueño
y cree que hoy lo sigo y le imploro.
Que poca imaginación tiene el destino
y toma sus manos para que ella no piense
disfruta el momento y no ensaya un encuentro
y le juega en contra, anuncia lo certero.
No todas las velas duran tanto
no todos los perros ladran tanto
Con una mirada afortunadamente
cambia la dirección del barco y envuelve las olas
hacia nuevos aires destino final.
Toma todo aquello que no comprendes
escribi urgente un desenlace
no te guíes por relojes de arena, lo que viene y va
tiene un límite de paciencia.
El músculo hermético es frágil y no entiende de tiempos ni estaciones
solo sabe de movimientos,de mantenerse despierto.
J.N.C

