Esa sensación de falta, de insatisfacción que genera tu vaga presencia
con tus acciones aumenta
Es real el cambio brusco del amor al odio,
y tiene un suave sabor tóxico.
Es cuando la razón invade el momento
y observo cómo cometes el mismo error como un niño
y no lo apruebo.
No admito que un ser humano que desborda inteligencia
caiga en las redes del juego tan inocentemente.
Mi naturaleza posesiva lucha con el orgullo
en el intento de no mostrarte lo que siento.
El deseo de carne y tus labios,
aquellos que han marcado vastos terrenos de piel
La necesidad de reprimir lo que hoy te demando
y aún no puedes ver.
Quizás sobreestimé tu agudeza hoy ya poco
espero probar el veneno.







